Consumidor

Los lácteos, insustituibles en la niñez y la adolescencia

Desde un punto de vista nutritivo, los productos lácteos contribuyen de manera importante a una correcta alimentación del niño y del adolescente gracias a la gran variedad de nutrientes de su composición, la elevada densidad de nutrientes y su adaptabilidad permiten que puedan formar parte de dietas variadas y cumplir distintas funciones nutricionales.

Ingestas recomendadas

En cuanto al número de raciones recomendadas, en el caso de los niños, pasados los primeros años, se recomiendan 2-3 raciones diarias que se aumentarán a 3-4 raciones durante la fase de rápido crecimiento de la adolescencia. En principio, y si no existe sobrepeso o antecedentes familiares de dislipidemia, es recomendable que tanto niños como adolescentes tomen lácteos sin desnatar o enteros, ya que al retirar la grasa se pierden vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales.

En el caso de baja tolerancia a la leche por la presencia de lactosa, la amplia variedad de productos lácteos permite otras alternativas, como por ejemplo el yogur, el queso y otras leches fermentadas. 

Otros productos lácteos como los batidos, helados, etc., pueden utilizarse como recompensa. El consumo de batidos de leche o yogur ofrecen una alternativa saludable al combinarse con fruta. En cuanto a la mantequilla, su consumo, más limitado, contribuirá a la variación dietética que tanto necesita el niño.

  • Esta página web ha sido producido en el marco del Plan de Nutrición y Comunicación de Productos Lácteos 2011-2014 cofinanciado por el MAGRAMA y la Unión Europea