Intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

Introducción

Intolerancia a la lactosa
  • La intolerancia a la lactosa se define como la incapacidad parcial o total de digerir la lactosa de la leche debido a niveles insuficientes de la enzima lactasa. 
  •  La lactosa digerida parcialmente no se absorbe en el intestino delgado y pasa al intestino grueso sin hidrolizarse. Allí las bacterias la fermentarán originando hidrógeno y otros productos de desecho que provocan los síntomas de intolerancia.
  •  Hipócrates la describió por primera vez hace 400 años.

Bases moleculares

Reacción catalítica

  • La lactasa es una β-galactosidasa responsable de la hidrólisis del disacárido lactosa (C12, H22, O11) en los monosacáridos: glucosa y galactosa. De esta forma los enterocitos del intestino delgado los pueden absorber y conducir al torrente sanguíneo (Figura 1). La glucosa se utiliza finalmente como fuente de energía y la galactosa formará parte de los glicolípidos y las glicoproteínas.
  • La lactosa está presente en la leche de todos los mamíferos: vaca, cabra, oveja y ser humano, y también puede encontrarse en muchos alimentos preparados. 
  • Esta enzima está presente en la superficie apical de los enterocitos en las microvellosidades del intestino delgado, con una expresión máxima en el yeyuno medio.
Bases moleculares

Figura 1. En las microvellosidades del intestino delgado, la lactasa hidroliza la lactosa en glucosa (Glu) y galactosa (Gal). De esta forma son rápidamente absorbidos y conducidos al torrente sanguíneo. Se co-transporta al interior del enterocito el monosacárido más agua. La reacción normalmente tiene lugar en el yeyuno, donde debido a la baja concentración de bacterias, aún no se ha fermentado la lactosa.

Genética y ontogenia

  • Se ha descubierto que el genotipo silvestre del gen de la lactasa es el que se asocia al fenotipo de intolerancia. Curiosamente, se han identificado dos polimorfismos que son responsables de que se siga expresando el gen de la lactasa y de que, en consecuencia, exista tolerancia en la región europea. 
  •  La actividad de la lactasa puede detectarse en la semana 8 de gestación en la superficie de la mucosa intestinal. Esta actividad va aumentando hasta la semana 34 y en el nacimiento alcanza su máxima expresión. 
  •  Durante la infancia, la lactosa proporciona una fuente de energía excelente para un crecimiento y desarrollo rápido.
  •  La actividad de la lactasa comienza a disminuir en los mamíferos tras el destete como consecuencia de una desregulación de su expresión génica. La tasa de pérdida de la actividad de la lactasa varía según el origen étnico:

    • Los asiáticos pierden entre el 80-90% de actividad de la lactasa en el plazo de 3-4 años después del destete.
    • En cambio, en los europeos del norte la actividad de la lactasa no alcanza su expresión más baja hasta los 18-20 años.

  • La mayoría de la población europea conserva cierta actividad de la lactasa más allá del destete en la edad adulta. 
  •  No es necesario conservar el total de la actividad de la lactasa para consumir productos lácteos. Únicamente se necesita un 50% de actividad lactasa para digerir la lactosa.
  •  Existen dos teorías evolutivas que intentan explicar la intolerancia a la lactosa:

    • 1.hipótesis “cultural-histórica”: propone que la gran prevalencia de la persistencia de lactasa en los noreuropeos se debe a un proceso de selección que permitió a la población basar su dieta en la leche de mamíferos, particularmente en épocas de malas cosechas. Esta hipótesis se basa en un análisis de ADN arqueológico según el cual la persistencia genética de la lactasa comenzó tras la explotación ganadera de la leche por los europeos. 
    • 2. hipótesis de “causa inversa”: propone que la ganadería y el consumo de leche fueron adoptados por aquellos que ya tenían persistencia de la lactasa.

Prevalencia

  • El origen étnico influye en la prevalencia de la intolerancia a la lactosa (Tabla 1). Aquellos pueblos que han sido tradicionalmente ganaderos, alimentados generación tras generación con leche de animales, presentan menos casos de intolerancia a la lactosa que otros pueblos no acostumbrados a su consumo. 
  • La intolerancia a la lactosa es frecuente entre los asiáticos, árabes y africanos, mientras que no es muy común entre los europeos y las poblaciones que proceden de ellos (norteamericanos y australianos).
Intolerancia a la lactosa - Prevalencia

Síntomas

  • La intolerancia se puede presentar en el momento del nacimiento, en la infancia, al introducir la leche de vaca en la dieta, o en la etapa adulta.
  •  La intolerancia a la lactosa no es grave, los síntomas más comunes son: 

    •  dolor e hinchazón abdominal, 
    • diarrea, 
    • defecación liquida e imperiosa, 
    • flatulencia
    • en ocasiones náuseas y vómitos.

  • Los síntomas suelen aparecer a los 30 minutos-2 horas de haber tomado alimentos que contengan lactosa. 

Diagnóstico

1º. Test de tolerancia a la lactosa

  • Suministrar 100 gramos de lactosa
  • Tomar muestras de sangre a los 30, 60 y 120 minutos 
  • Medir los niveles de glucosa plasmática en las muestras
  • Resultado: un aumento en los niveles de glucosa 20 ppm indica intolerancia a la lactosa.

2º. Test de hidrógeno espirado

Actualmente se le considera el método no invasivo más fiable y rentable para detectar la intolerancia a la lactosa.

  • Suministrar 50 g de lactosa (equivalente a la presente en 1 l de leche)
  • Soplar en unas bolsas herméticas de donde se recogen las muestras de aire espirado a determinados intervalos de tiempo
  • El hidrógeno producido por la fermentación bacteriana en el intestino grueso, si la lactosa no ha sido digerida, es absorbido por el caudal de sangre y espirado en la respiración.
  • Resultado: un aumento del hidrógeno en la respiración tras la ingesta de lactosa >20 ppm indica intolerancia a la lactosa.

3º. Biopsia del intestino delgado

Las muestras de una biopsia del intestino delgado pueden obtenerse por EGD (esófagogastroduodenoscopia) u otra endoscopia del tracto gastrointestinal superior. Para ello, se introduce un endoscopio a través de la boca o nariz. Las muestras de tejido obtenidas son enviadas al laboratorio para ser examinadas y se constata la presencia o no de lactasa en la mucosa intestinal.

Tipos

Existen diferentes grados de intolerancia:

  • Las personas toleran diferentes niveles de lactosa: algunas notan sus efectos de forma inmediata tras consumir pequeñas cantidades, mientras otras tienen un umbral de sensibilidad más alto. 
  • La sensibilidad puede también cambiar con el tiempo y con el estado general de salud. Un episodio agudo de diarrea, causada por una infección, puede reducir los niveles de lactasa y hacer a la persona temporalmente más sensible a la lactosa.

Existen tres tipos de intolerancia a la lactosa:

  • 1. Intolerancia congénita: desorden causado por una mutación autosómica recesiva en el gen de la lactasa que provoca una actividad mínima o nula de la enzima. Es extremadamente rara, los bebés experimentan diarrea desde la primera exposición a la leche materna y dura toda la vida. El único tratamiento posible a esa edad es evitar la leche.
  • 2. Intolerancia primaria o racial: se produce una pérdida progresiva de la producción de la lactasa, y por tanto una pérdida gradual de la capacidad de digerir la leche. Suele darse a lo largo de la vida en ciertos grupos étnicos y tiene una causa genética. Las personas con esta intolerancia van notando como la ingesta de leche les causa cada vez más síntomas. Es progresiva y permanente. 
  • 3. Intolerancia secundaria o adquirida: la disminución de la actividad de la lactasa esta provocada por un daño intestinal temporal que causa atrofia de las microvellosidades (generalmente por una gastroenteritis vírica, giardiasis, enfermedad celiaca, antibióticos, quimioterapia, etc.). Este tipo de intolerancia es muy frecuente en la infancia tras un episodio de gastroenteritis agudo. Es transitoria y recuperable.

Alergia a la leche

La alergia a la leche afecta al 20% de pacientes con síntomas sugestivos de intolerancia a la lactosa. Ante la creencia extendida de que la intolerancia a la lactosa es lo mismo que la alergia a la leche, conviene explicar al paciente las diferencias entre ambas:

  • Una persona alérgica presenta una reacción inmunitaria contra un alérgeno (en este caso, la proteína de la leche) por lo que no tolerará ningún lácteo. Los síntomas son sistémicos: aparato digestivo (náuseas, diarrea y cólico, igual que en la intolerancia), piel (eczemas, hinchazón, urticaria), vías respiratorias (asma, disfunción respiratoria) y anafilaxis. La alergia a la proteína de la leche de vaca es poco frecuente en adultos. 
  • Una persona con intolerancia a la lactosa reacciona ante el azúcar presente en la leche (lactosa), pero no en la leche fermentada (queso, yogur, etc.). Los síntomas solo afectan al aparato digestivo.

Tratamiento de la intolerancia

  • Muchas personas con intolerancia a la lactosa pueden consumir leche y  productos lácteos sin padecer síntomas, especialmente si los ingieren en pequeñas cantidades y acompañados por otros alimentos (leche con café o cereales).
  • Otras necesitarán la restricción de la lactosa hasta la resolución de los síntomas, generalmente durante al menos 4 semanas. 
  • Para evitar carencias nutricionales, los pacientes deben reintroducir la lactosa para inducir tolerancia, y de esta forma asegurarse de que la dieta no está siendo restringida innecesariamente. 
  • Después de un período de exclusión de la lactosa y del cese de los síntomas, se pueden llegar a tolerar raciones de hasta 12 g de lactosa (equivalente a la presente en 1 vaso de leche).
  • La fermentación de la leche aumenta la tolerancia a la lactosa debido a su transformación en ácido láctico, por ello los lácteos como el queso curado o semicurado, el yogur y otras leches fermentadas pueden ser consumidos por personas intolerantes. Estos componentes básicos de una dieta equilibrada y sana, al carecer de lactosa o contenerla en pequeñas cantidades, no provocan los síntomas de la intolerancia.
  • Además, la reintroducción de la lactosa puede ayudar a disminuir los síntomas de la intolerancia, lo que sugiere que pudiera haber una adaptación en la microflora colónica para la cual la lactosa se podría estar comportando como un prebiótico.
  • Los lácteos suplementados con probióticos reducen los síntomas de hinchazón, posiblemente como consecuencia de que la lactasa microbiana mejora la digestión de la lactosa.
  • Existen marcas que comercializan actualmente leche con lactosa hidrolizada que por lo general son perfectamente toleradas por las personas intolerantes.
  • Otra alternativa posible consiste en añadir lactasa (lactoacidófilos) a la leche tras su calentamiento o tomarla en cápsulas antes de cada ingestión.

Contenido en lactosa de los lácteos

Contenido lactosa lácteos

Bibliografía recomendada

  • M. C. E. LOMER, G. C. PARKES & J. D. SANDERSON. Review article: lactose intolerance in clinical practice – myths and realities. Aliment Pharmacol Ther 27, 93–103
  • ADILAC, Asociación de Intolerantes a la Lactosa España. http://www.lactosa.org/saber.html
  • Enfermedades del colon e intestino. Universidad Pontificia de Chile. http://www.intestino.cl/intolerancia-lactosa.htm
  • Esta página web ha sido producido en el marco del Plan de Nutrición y Comunicación de Productos Lácteos 2011-2014 cofinanciado por el MAGRAMA y la Unión Europea